Responsabilidad empresarial / LA RESPONSABILIDAD SOCIAL SE REFUERZA CON PYMES EN SU CADENA DE VALOR
Uno de los mejores ejemplos para demostrar que la Responsabilidad Social Empresarial se está fortaleciendo cada vez más y se está entendiendo en toda la amplitud que ésta misma sugiere, es mediante el desarrollo de proveedores y distribuidores que son generalmente Pequeñas y Medianas Empresas y que constituyen la cadena de valor de las empresas.
Para el caso en que dicho desarrollo se traduzca en apoyos corporativos para la profesionalización generalmente de pequeñas y medianas empresas (Pymes) que participan en toda la cadena de suministro o de distribución bajo criterios y lineamientos totalmente éticos, indirectamente se estará limitando o previniendo alguna práctica ilícita o de corrupción que se pudiera dar durante este proceso de compras o abastecimiento, inclusive sin dolo alguno por parte de los involucrados, sino simplemente por desconocimiento o por esa falta de acompañamiento e institucionalización en sus procesos. Cabe mencionar que en muchos casos, también se estaría ayudando a desmitificar que trabajar con grandes empresas como Pyme, implica ponerse de acuerdo en precios, ser amigo o familiar de los tomadores de decisiones para agilizar tiempos y evadir indagaciones o auditorías que sólo buscan asegurar un cumplimiento y profesionalismo que eleve la competitividad de nuestro país.
Cabe mencionar, que estas prácticas son un elemento poderoso a considerar dentro de la planeación estratégica del negocio, y en las políticas generales de la empresa para determinar la visión de Responsabilidad Social Corporativa.
Hoy en día, ya podemos hablar de una construcción de una Cadena de Valor Socialmente Responsable, ya que cada vez las empresas de gran tamaño empiezan a permear sus criterios y lineamientos de corresponsabilidad social en su cadena de valor –es decir, sensibilizando y definiendo programas de acompañamiento para generar verdaderos socios comerciales bajo principios éticos y de productividad.
México es un país de jóvenes, por lo tanto no debemos hacer a un lado su participación en el ámbito empresarial y social. Son fuente poderosa de innovación y creatividad para hacer un cambio social significativo en beneficio del desarrollo del país. Es importante incorporar a los jóvenes y dar valor a sus ideas emprendedoras, ya que son ellos los que crean o en su mayoría administran Pequeñas y Medianas Empresas que pueden formar parte de la cadena de valor socialmente responsable de empresas más grandes.
Un ejemplo de lo anterior es que este año, de las más de 400 empresas que obtuvieron el Distintivo ESR (Empresa Socialmente Responsable), casi la mitad son Pymes y fueron galardonadas como Cadena de Valor Socialmente Responsable, por lo que se reconoció no sólo a las Pequeñas y Medianas Empresas que operan bajo indicadores de sustentabilidad, sino que fue requisito indispensable que tuvieran relación comercial probada con algún corporativo que trabajase junto con éstas en la materia.
Enhorabuena que se empiece a permear la Responsabilidad Social Corporativa hacia la cadena de valor de las empresas, ya que como lo había mencionado brevemente, se logran eliminar o mitigar cualquier tipo de nepotismo, falta de manuales que determinen criterios socialmente responsables o peor aún prácticas desleales o de corrupción que limiten la participación de nuevos potenciales socios comerciales para aquellas actividades generadoras de valor, pasando más bien a identificar las áreas de oportunidad permitirán una mayor productividad y competitividad que sin lugar a dudas, nos llevará a estar más preparados para hacerle frente a los retos y demandas de la nueva gestión socialmente responsable que se requiere en el mundo.


