Carga tributaria asfixia a todas las empresas
Pequeñas y medianas empresas son más vulnerables de colapsar por el pago de impuestos.
Jazmín Ramos/Renán Moguel/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- Cumplir con el pago de impuestos representa el 42.7% de los ingresos totales de una empresa, convirtiéndose en una carga difícil de sostener sobre todo para las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), las cuales son más vulnerables de colapsar por el régimen fiscal que tienen que sortear desde que abren cortinas, generando la llamada "zona de la muerte": los primeros 35 meses de incubación de un negocio. Ahí queda el 70% de las unidades económicas emergentes.
Esta transición por la que pasan las empresas al iniciar operaciones lejos de dar un respiro complica aún más su permanencia en el mercado, pues aunado al trabajo que les genera ser competitivas, también tienen que estar al día con el pago de los impuestos, cuyo régimen es insostenible, asegura el profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Carlos Domingo Hernández, en el compendio La Reforma Tributaria en México.
En ese sentido, refiere que debido a que la carga tributaria se concentra en un determinado número de contribuyentes, presenta uno de los niveles más bajos de productividad en la recaudación de impuestos, tan es así que no ha variado en los últimos cincuenta años al sostener ingresos tributarios basados en el Producto Interno Bruto (PIB) del 9%, cuando hay país que alcanzan el 46%.
Cita además que otro factor que ha estancado el sistema fiscal en el país es el hecho de arropar la idea de los alicientes especiales y privilegios para un determinado grupo de causantes, pues lejos de contribuir en mejorar la recaudación, afecta el desarrollo económico del país.
Ante esa consideración, el economista Francisco Armand Pimentel refirió que mientras a un determinado grupo de contribuyentes se le conceden ciertos privilegios, el grueso del padrón tiene que enfrentar un terrorismo fiscal que afecta, en el caso de las empresas, su permanencia en el mercado.
Comentó que si bien los empresarios tienen que pagar impuestos de los tres niveles de gobierno, los federales son los que pesan más, entre ellos el Impuesto Sobre la Renta (ISR), Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU), Impuesto a los Depósitos en Efectivos (IDE) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), entre otros, los cuales representan el 42.7% del total de los ingresos de una empresa.
"Obviamente este porcentaje es muy alto, sobre todo cuando se trata de empresas que tienen que ser rentables, dar cumplimiento además a las normas que marca la ley laboral y obtener ingresos que les permita sostener los costos operativos, reduciendo así las utilidades".
Con ello se generan condiciones adversas para la generación de empleos pues finalmente las empresas no logran sostenerse en el mercado bajo esta presión, sobre todo las Pymes que terminan cerrando. Incluso, las unidades económicas emergentes tienen un período de 35 meses de incubación, pero sólo el 30% logra pasar esta etapa por la carga que representan los impuestos.
Asimismo, recalcó que concentrar la recaudación en un determinado número de contribuyentes le ha costado caro al país pues de un total de 140 millones de causantes activos, solamente 35 millones conforman el patrón oficial del Servicio de Administración Tributaria (SAT), dejando más del 50% exento de gravámenes.
En ese sentido, urgió la necesidad de una reforma integral, dejando fuera los parches que han venido realizando en la miscelánea fiscal, pues se requiere de entrada simplificar el pago de los impuestos, gravar el consumo y eliminar la tasa cero, además de blindar la evasión fiscal. Estas modificaciones deben ir de la mano con una ley laboral que permita flexibilizar la relación contractual.
Por su parte, el titular del SAT en la zona norte del estado, Alejandro Roque Díaz, negó que exista una cacería de brujas contra los empresarios en cuanto a demandar el pago de impuestos, pues aplican un sistema fiscal que trata por igual a las personas físicas y morales, quienes tienen que cumplir con sus obligaciones fiscales.
Señaló que así como se exige el cumplimiento de manera general del pago de impuesto, existen estímulos fiscales, extensiones y ciertos privilegios para los empresarios cumplidos, de tal suerte que más allá de que el SAT de acuerdo con la norma busque mantener una sana recaudación, la cuales se traducen en obras de infraestructura urbana y social, únicamente cumple con la ley fiscal a la que todos deben sumarse.
Asimismo, dijo que el caso de Quintana Roo se tiene una recaudación superior a la media nacional, de modo que aún cuando existen contribuyentes que pretenden evadir el pago, existen los procedimientos administrativos que los obligan al final a pagar sus compromisos tributarios.
Impuestos afectan a todos
La carga tributaria no sólo afecta al sector hotelero, sino a todos los sectores económicos del país, aseguró el diputado de la Comisión de Turismo del Congreso del Estado, Paul Carrillo Cáceres, quien dijo que la ventaja de este sector es la retribución que tienen del gobierno federal del impuesto al hospedaje.
Explicó que, aunque ahogados en pagos, el sector hotelero tiene un beneficio directo por su contribución que es el impuesto antes mencionado y que se refleja en promoción y obra.
"Los hoteleros siempre se quejan que les va mal, de la carga tributaria, pero este problema también lo tienen los comerciantes grandes y pequeños", aseveró.
Y dejó ver que muchos se quejan de los impuestos excesivos que se cobran, pero muchos no lo pagan y que son pocos los que realmente cumplen con este requisito.
Sobre si los hoteleros caen en este punto, Carrillo Cáceres no quiso decir si evaden o no impuestos y sólo dijo que muchos incurren en esa práctica poco común.
El legislador local refirió que en lugar de ver por la carga tributaria, se debería exigir transparencia en la aplicación del impuesto al hospedaje en el cual Cancún genera los mayores recursos, aunque no dijo la cantidad.
Roberto Cintrón Díaz del Castillo, director general del hotel Flamingo, dijo que la enorme carga tributaria que tienen ocasiona que muchos hoteleros no puedan solicitar créditos para rehabilitar, ampliar o construir otro inmueble.
Consideró que si las autoridades federales eliminaran el Impuesto Empresarial de Tasa Única (IETU), que es el gravamen que más los ahoga mercantilmente, podrían tener mejores cifras económicas y lograr acceder a un crédito bancario.
"Las autoridades no tienen límites en recaudar dinero, por más esfuerzos que hagamos como hoteleros no tenemos mucho margen de ganancias por demasiado impuesto que pagamos", aseveró.
En torno a los impuestos que pagan, comentó que son el ISR, el IETU, Zofemat, Concesión de playas, 3% de impuesto al hospedaje, impuestos para la educación, impuestos sobre nómina, predial, basura y patentes, aunado al Infonavit y Seguro Social, que son para beneficio de los trabajadores.
Hizo hincapié al decir que IETU es lo que más afecta al sector empresarial y sería un desahogo que las autoridades federales consideren eliminarlo.
Sin embargo, dijo que no podrían hacerlo, debido a que representa una entrada fuerte de dinero a las autoridades que no desaparecerían su "minita de oro".
Fuente: sipse.com


